jueves, 12 de diciembre de 2013

El nuevo extraño -

Ésta vez lo solté, y como toda reacción a ese acto, me asustó.
Me asustó cuando me di cuenta, aunque no se bien cuando es que fue.
Creo que fue ese día, en que escribí sobre el nuevo viejo extraño,
Convirtiéndolo a él, en el nuevo extraño


miércoles, 18 de septiembre de 2013

LUZ

Esos “Buenos días” que hacen sentir a uno importante en un mundo como el de hoy (así sea de parte de un señor de 85 años que tiene esas costumbres instauradas desde pequeño, y que saluda hasta al perro de trayecto a la despensa) tienden a recordarnos que no todo está perdido, que el maleducado y egoísta (por no decir desinteresado o forro) que suele saltarse ese paso no puede arruinarte la jornada. Si la ilusión, pero no la jornada. Aunque ahí estás, después de tanta reflexión, de tanta palabrería y aborrecimiento a sus -falta de- acciones reivindicando atención de manera silenciosa,  mirándolo como si tus pupilas reflejasen las palabras que no expulsa tu boca, y tratando de descifrar la interpretación de la otra parte, concluyendo al fin que no sos más que una boluda sonriente y que si te trajeran un espejo te reirías un día entero de cómo te ves en ese patético intento de impresionar, de igual forma, tarde para cambios facéticos bruscos seguís sonriendo, pero ésta vez mirando para otro lado. De repente, esa extraña sensación de hormigueo en la cabeza, como cuando un beso roza tu cuello, o una voz cálida el teléfono, o si se es un poco excéntrico el suave sonido de la escoba arrastrarse en el asfalto en manos de la vecina de al lado y el cantar de las aves anunciando la primavera, uff. Te incorporás y lo mirás, es que te dijo “¡Buen Día linda, no te saludé!” Detalles mínimos agigantados, una taza de café caliente en las mañanas de invierno, la caricia del sol apañando las tardes y unas pantuflas de oso por las noches, todas, en complemento con ese acto insípido para cualquiera que no entienda de lo que si entiende tu corazón y tu día se ilumina.-



miércoles, 14 de agosto de 2013

Carnavalitoooo

Escuchar a volumen máximo, dar unos cuantos saltos, volteretas y ..
 ¡Hola buen humor nuevamente!


Miercolessss

El mal humor no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería existir, no debería.-

martes, 23 de abril de 2013

El hombresito

Con su metro cuarenta y un rosto que no desea demostrar mucho, empieza su jornada laboral, se esfuerza por ser amable, o quizás lo es por naturaleza. Siempre trae una sonrisa, aunque poco creíble, manipulada, o cansada de actuar como pantalla a una vida que no pretende dar a conocer.

Tiene una inocencia atípica, una mirada extraña, y con el mate siempre, como si su trabajo fuera solo cebarlos, deambula por el lugar. Lo invito a que me traiga uno, que se siente y charle conmigo, aunque sea para saber su edad cosa que me resulta indecifrable, pero no funciona, su incomodidad es más fuerte.. más aún que mi inquietud.

Con su motocicleta, hecha a medida, llega y se va, dejando algunas preguntas resonando en mi cabeza;

¿Qué es de su vida? ¿De dónde viene cuando viene? o ¿A dónde va cuando se va?..
¿Quién lo espera?.