jueves, 6 de septiembre de 2012

¿Cambio de trabajo?

Todavía tengo la marca de la almohada en mi cara, el caminante saludador de todas las mañanas creo que lo notó, ya que esta vez aparte de levantarme la mano (en concepto de saludo) me miró, y no una, sino 2 veces, y sonrió. Con esta lluvia ¿quién querría levantarse para venir a trabajar?, si hasta los insoportables de siempre piensan en no hacer sufrir a su paraguas, ni a mi y cambiar su intolerante presencia por seguir durmiendo..
Días como estos y no miento, me hacen dejar a un lado mi género, mi escritorio y comodidad, deseando ser albañil/a.

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