Después de haber experimentado reiteradas veces las 4 épocas del año llegué a la conclusión de que no hay nada que disfrute más que el otoño, no encuentro algo más placentero que levantarme por las mañanas con una energía diferente a las pasadas, caminar directo al trabajo, escuchando las hojas quebrarse al paso, sintiendo un aroma natural, especial, tal vez producto de la imaginación al asociar tal sensación de bienestar con ese paisaje hermoso que actúa inmediatamente en mí como un recuerdo de que las cosas en determinado momento, de una mañana a otra y cuando menos uno lo imagina, cambian rotundamente.
No voy a negar que por momentos resulta algo nostálgico, porque no todos son iguales; algunos más felices, otros más divertidos, o quizás más aburridos, más amarrillos, más rojizos o naranjas, ya sea con esas personas o sin ellas, pero, ¿Qué más quisiera yo que sea otoño todo el año? Para muchos aburrido, bueno.
Es cuando más seguridad tengo, siempre que llega, sé que voy a estar bien porque así es como me hace sentir ..
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